Abogan en Cuba por desarrollar un turismo responsable

El Premio Nacional de Arquitectura (2001), Omar López Rodríguez, quien es, además, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC) de Santiago de Cuba, abogó por el desarrollo de un turismo responsable en el “Paisaje arqueológico de las primeras plantaciones de café en el sudeste de Cuba”, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000, y donde hoy se pone en valor antiguas haciendas cafetaleras para ser explotadas como lugar atractivo para personas foráneas y nacionales.

Según Rodríguez, “El turismo responsable no entra en conflicto con el patrimonio, no lo degrada, sino que generaliza actitudes positivas en los prestadores de servicio y en los entes gubernamentales con la idea de que las acciones vayan en beneficio del patrimonio, su revalorización y conservación, junto con su aprovechamiento puramente turístico”, paralelamente, alertó que hay que evitar, a toda costa, el turismo irresponsable, y dentro de sus efectos nocivos señaló “la alteración del modo de vida de las comunidades, las afectaciones al patrimonio cultural y natural, y el desbalances en el uso de suelo”.

Y precisamente el Conservador de Santiago de Cuba aboga por una práctica de turismo responsable cuando se dan pasos sólidos en la recuperación de antiguas haciendas patrimoniales, entre ellas Fraternidad en estado avanzado y Santa Paulina ahora en ciernes, ambas en el circuito número dos de lo que será un gran parque arqueológico, sin dudas un lugar llamado a ser uno de los más importantes atractivos del oriente de Cuba.

“Los santiagueros nos vamos asombrando con el patrimonio cafetalero que tenemos cuando lo ponemos en valor, así pasó con el Corredor Patrimonial Las Enramadas y el malecón, y la vez debemos hacer que el patrimonio deje de ser una carga pública para convertirlo en un activo económico, pues así dinamiza la economía local”, aseguró López.

Este reconocido arquitecto e historiador, quien también ostenta el Premio Nacional de Conservación y Restauración de Monumentos (2003), consideró que todo patrimonio debe ser “conocido, reconocido y salvaguardado (…) conservar el patrimonio es lo esencial, para ello claro está, hay que conocerlo y reconocerlo, pero tales pasos pierden significado si no se complementan con una actuación concreta de conservación que permita en primer lugar el disfrute pleno por los portadores del presente y en segundo lugar para que les sea posible transcender y sobrevivir para las generaciones venideras. Sólo así podemos hablar de herencia cultural”.

López acotó, además, que “la cultura del café impuso un modo de vida al santiaguero prácticamente desde el siglo XVIII, tanto en la vida cotidiana como en el acontecer económico, y en la actualidad el café sigue teniendo la misma importancia. Ahora bien, el café desde el punto de vista patrimonial, tiene un peso porque nosotros guardamos la memoria vinculada al cultivo del café y tradiciones relacionadas con la cultura del aromático grano, algunas las resguardamos tanto que no la hacemos visibles”.

Como una de las formas de “revelar” ese legado, hace ya un poco más de un año se fundó en Santiago de Cuba la Casa Dranget, donde radica el Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero, como una manera de incentivar a las personas de la provincia, del país y otras naciones, a que justiprecian el acervo material e inmaterial vinculado al cultivo y procesamiento del aromático grano, paso indispensable si de turismo hablamos en el territorio.

La Casa Dranguet es para que las personas conozcan “dónde está el origen del buchito de café y de la planta, la raíz santiaguera del café, en qué momento se desarrolló y por qué es tan importante que la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad, por qué la OCC insiste en que el proyecto Los Caminos del Café es uno de los más importantes de los que ejecuta hoy en la urbe, y en el que intervienen, además, la Fundación Malongo y la Unión Europea”, sentenció López y agregó que “el proyecto Los Caminos del Café es un proyecto de futuro, del futuro del turismo en la ciudad, porque muchas personas vendrán a ver por qué el café es tan importante aquí, porque hay muchos elementos de la vida del cubano que se relacionan con el café. Por eso insistimos en que debemos seguir trabajando en la visibilidad, en el conocimiento, reconocimiento y salvaguarda, y claro, en el turismo responsable y patrimonio cafetalero”.

Además de la magistral conferencia del Máster en Ciencias Omar López, una visión del futuro desarrollo turístico del oriente de Cuba y en especial de Santiago, en el último día de la “Segunda jornada Paisaje Cultural Cafetalero: un Patrimonio para el Futuro” se presentaron interesantes experiencias del café y su vínculo con la visión más comercial.

Especialista de la delegación provincial del turismo explicaron algunas propuestas que muy pronto serán presentadas y que pretenden visualizar el legado cafetalero santiaguero entre los turistas foráneos.

Así mismo, representantes del grupo CIMEX detallaron en las particularices de la línea de negocio Café Ven, con dos puntos en la urbe, para el disfrute de la aromática bebida en disímiles formas de preparación.

Por último, se mostró la experiencia “Compay Ramón”, perteneciente al sector privado y donde se muestra la cultura auténtica del café con la óptica del cuentapropista.

Por: Angela Santiesteban Blanco y J. Loo Vázquez